viernes, 27 de julio de 2012

PRIMER PASO DADO.......

No fue tarea fácil lograr una victoria para Oriente, que tuvo que luchar sobremanera para contrarrestar un campo de juego mojado, un estadio chico, con la hinchada local presionando a menos de un metro y medio. El final fue bueno por los tres puntos, pero el desgaste fue tanto que hoy el cuerpo médico debe evaluar en qué condiciones quedó el equipo tras el intenso duelo ante Guaraní.
De todas formas la celebración fue eufórica, no solo del plantel en la cancha, sino de muchos hinchas que, pese al frío, estaban sin polera y celebrando los tres puntos tras el gol de Carando. Pero el duelo tuvo una previa. Ya se sabía que el estadio era pequeño, pues su capacidad no pasaba de los 6.000 espectadores y eso era un aspecto positivo por la presión.
Sin embargo, cuando los jugadores pisaron la cancha 40 minutos antes de iniciar el encuentro, se dieron cuenta de que no sería nada fácil presentarse en el escenario que está en un barrio de nombre Dos Bocas, en el centro de Asunción. Las rechiflas retumbaron.
Justo cuando ingresaban los equipos comenzó a llover y la temperatura, que comenzó con 14 grados, bajó a menos de 9. El frío no era el problema, sino el campo de juego, que tiene un césped grueso, resistente y que en tiempo de calor es duro. Con el agua encima la cancha se hizo resbaladiza, lo que ocasionó imprecisión en algunos de los albiverdes como Ronny Montero, Pedro Azogue y en algunos pasajes Gualberto Mojica. La adaptación a la cancha costó, pero en el segundo tiempo los dirigidos por Erwin Sánchez lograron asentarse.
La cancha mojada no era el único problema, sino también la dimensión que hay desde el campo hasta la malla de seguridad que divide a las dos tribunas (preferencia y general). Casi al final del partido, el capitán de Guaraní, Marcelo Palau, se estrelló contra la malla en un cruce con el lateral de Oriente, Marvin Bejarano, pues la valla está a un metro de la línea lateral. Lo mismo pasaba con el costado de preferencia, ya que entre la línea y las casamatas de los dos equipos hay metro y medio.
Antes del final, Gualberto Mojica no aguantó y quedó tendido porque sufrió un calambre muscular, lo que lo obligó a salir a un costado de la cancha, pero para su mala suerte los camilleros lo llevaron al lado de la hinchada local, que lo insultó vehementemente, aunque el volante albiverde tuvo que aguantarse, pues el árbitro uruguayo Daniel Fedorczuk se hizo el que no vio nada pese al reclamo de varios de los jugadores visitantes.
Cuando faltaba poco cayó rendido Danilo Carando tras un despliegue notable en el ataque. Sufrió calambre, por lo que ni bien se escuchó el pitazo final, el preparador físico Ramiro Loguercio corrió a atenderlo para que no tuviera más complicaciones.
Hoy, el cuerpo médico evaluará a los once ‘gladiadores’ de Sánchez que jugaron casi todo el encuentro, pues de acuerdo con eso el entrenador decidirá si están para jugar ante La Paz F.C., este domingo, en el Tahuichi, por el inicio del torneo torneo Apertura de la Liga.
Por pura pasión
Es verdad que los jugadores albiverdes se destacaron, pero no menos fue lo que mostraron los hinchas y barrabravas que llenaron el espacio para más de 500 personas, reservado a la hinchada visitante. Fueron 24 horas de viaje intenso que valió la pena hasta Asunción.
Los fanáticos albiverdes salieron en cuatro flotas el miércoles por la tarde y llegaron ayer sobre el partido; fue un trayecto intenso, que se olvidó con la victoria en el estadio de Guaraní. No hubo problemas, para ingresar, pues todo fue en un marco de cordialidad.
Una vez acomodados en la zona sur de la tribuna de general del estadio Gregorio Livieres, que por cierto tiene solo dos sectores, se pudo ver la gran cantidad de orientistas, que fueron más bulliciosos que los locales, pues no dejaron de alentar ni un minuto.
Es más, los medios paraguayos que transmitían el encuentro apuntaron y destacaron el apoyo al conjunto de Erwin Sánchez, que se sintió fortalecido. La baja temperatura no fue motivo para callar a los eufóricos albiverdes, es más, había varios sin polera desafiando el frío y la lluvia. “Quiero valorar y agradecer a los hinchas que tienen fe en el equipo y que hicieron un esfuerzo tremendo para estar acá”, señaló el presidente de Oriente, Miguel Ángel Antelo.

Con buena nota
Más allá de que Erwin Sánchez no quiso destacar a un determinado jugador sino a todo el equipo, los cuatro extranjeros que debutaron oficialmente tuvieron buena nota. Sebastián Britos lució seguro, Hernán Zanni fue desequilibrante, Juan Felipe Alves dinámico y Danilo Carando aguantó y marcó el gol.
El arquero Britos fue de lejos la figura, sobre todo por lo que hizo en la etapa inicial, en la que tapó varias situaciones de riesgo. El uruguayo ganó en tres mano a mano a Hidalgo, López y Cabral. En la segunda parte respondió cuando fue requerido.
Zanni tardó algunos minutos en asentarse, para luego convertirse en un hombre peligroso. Alves por momentos enloqueció a los fuertes paraguayos y Carando comenzó a ganar crédito aguantando arriba y definiendo bien en el 0-1.

   El dato  
Oriente vuelve a   ganar en Paraguay luego de 24 años (2-1 a Olimpia).  Ningún otro equipo boliviano ha vencido en ese país
Caso pendiente
Alcides Peña, hombre clave en el plantel de Oriente, no viajó ayer a Paraguay con el resto del plantel por una decisión del entrenador Erwin Sánchez. El jugador, luego de su matrimonio, el 14 de julio, se ausentó de la práctica del día siguiente sin permiso, originando una molestia que después se acrecentó con la no participación en un par de prácticas por un dolor de estómago y por las ofertas que viene recibiendo de afuera.
Peña, en contacto telefónico con Los Más Buscados de EL DEBER Radio (104.3), dijo que desde comienzos de semana hizo un trabajo diferenciado al resto de sus compañeros, por orden del técnico, y admitió que no entendía la molestia porque al día siguiente de su reincorporación conversó con Platiní y “el problema ya estaba zanjado. Acepté mi multa y pedí disculpas”, dijo el atacante.
En Asunción, Platiní no se refirió al tema; el que sí habló fue el presidente del club, Miguel Antelo. “Primero debo conversar con el entrenador para ver si lo va a ocupar, pero creo que a Alcides lo están mareando”, sostuvo. El jugador admitió su falta y al mismo tiempo confirmó que existen propuestas por él del extranjero; la más seria, según comentó, viene de Alemania (se habla del Hanóver) que ha ofreciso $us 850.000 por el 85% de su ficha de actuación. “Con todo esto, si se da la oportunidad quisiera salir de Oriente”, dijo Peña, que el domingo no podrá jugar.

  Desde Asunción  
Dinámica. La vicepresidenta de captación de socios, Alejandra Saucedo, y su equipo de trabajo se encargaron de todo el tema logístico de la delegación albiverde, desde el vuelo chárter hasta el hospedaje del equipo en Asunción. La colaboraron en todo sentido Erwin Vaca y Gloria Mariana Limpias, que tuvieron mucho trabajo, pues estuvieron en Viru Viru desde las 6:00.

Ajetreo. Los jugadores Diego Rodríguez y Danilo Carando tuvieron un contratiempo cuando pasaban migración, en el aeropuerto Viru Viru. El primero tenía el carné en mal estado, por eso fue observado, mientras que el argentino tenía un problema en su documentación, supuestamente le pedían visa de trabajo. Al final, la dirigencia intervino para que ambos puedan abordar.

Conocido. Antes del partido se pudo observar al paraguayo Buenaventura Ferreira, exjugador y exentrenador de                              Oriente Petrolero, que esperó a la delegación albiverde para saludar a los integrantes, entre ellos al presidente, Miguel Ángel Antelo, de quien es amigo personal. Ferreira tiene un cariño especial por el equipo albiverde, por el que se declara un hincha más.

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