jueves, 20 de febrero de 2014

El Santo nos gano...


San José venció a Oriente por 2-0 con goles anotados por el brasileño Marcelo Gomes, el jugador más destacado de la noche. Unos seis mil aficionados celebraron la victoria que correspondió a la sexta fecha.
En los primeros minutos el local quiso hacer prevalecer su condición y la visita, sin aproximarse al arco rival, se mantuvo en su zona atenta a la propuesta ofensiva de los orureños.
Mientras Oriente alistó un equipo con cuatro hombres en el fondo, dos de contención, tres de llegada y un atacante; San José salió también con línea de cuatro, dos volantes de contención y el resto en función de ataque.
A los 21’ se produjo la primera acción seria de peligro cuando una incursión personal de Fernando Saucedo exigió a Carlos Lampe, que atrapó el balón y ahogó el grito de gol.
Hubo opciones de ida y vuelta, un tiro libre de Gomes (30’) y un cabezazo de Díaz (36’) hicieron temblar el arco de Arias. A su turno, los refineros Yasmani Duk (38’) y Hoyos (39’) no supieron perforar a Lampe.
Segundo tiempo
Los santos ingresaron dispuestos a liquidar el pleito. Se supone que para entonces los refineros sintieron el trajín del partido, solo así se explica la facilidad con la que jugó el rival.
A los 50’ aparecieron las individualidades de Neumann y Gomes, el paraguayo habilitó al brasileño que ante la salida de ‘Nacho’ García disparó bajo y abrió la cuenta. Cuatro minutos más tarde, tras un tiro de esquina, sacó un misil y anotó el 2-0.
Gomes (82’) pudo marcar el tercero con un empalme, pero a instancias del línea Daniel Lara, el árbitro Luis Mancilla anuló la jugada
EL DATO
Carlos Ariel Neumann (9) y Miguel Ángel Hoyos (2) capitanearon a sus equipos. En el inicio se cumplió un minuto de silencio en homenaje al hincha Kevin Beltrán, a un año de su trágica partida.

lunes, 17 de febrero de 2014

Tres puntos valiosos....



Difícil. Sin jugar bien, Oriente derrotó (2-0) a The Strongest, que presentó un equipo alterno, pero que jugó mejor en gran parte del partido. Un autogol y Raldes dieron los tres puntos en el Tahuichi

Un autogol de The Strongest abrió el camino al triunfo a un Oriente que no es ni la sombra del que jugó la Copa Libertadores hace algunos días, y si ayer ganó fue porque tuvo algo de fortuna y aprovechó el momento flaco que tuvo el conjunto de Eduardo Villegas, que hizo descansar a casi todos los titulares. Lo más importante, en la estadística, es que los albiverdes ganaron tres puntos que los ponen en carrera por el título del Clausura.
A los 42 minutos Alejandro Meleán tuvo la chance más clara de gol para Oriente, que en realidad fue una aproximación porque, luego de quedar frente al arco, el volante albiverde, sin marca, sacó un derechazo que se fue por arriba. 
El Tigre fue mejor en la primera parte, presionó en todas las zonas y eso hizo que tenga más tiempo el balón que el equipo albiverde, que otra vez sufrió porque sus volantes centrales estuvieron con un nivel bajo en la marca y también en la entrega.
La poca dinámica de Danny Bejarano y de Meleán pasó factura a los creativos Gualberto Mojica y Juan Quero, que aparecieron poco y las veces que lo hicieron apostaron por el pelotazo en busca de los espigados Duk y Martínez, que ganaron, aunque hicieron poco daño.
En cambio el Tigre tuvo en Veizaga un volante central con mucha recuperación de balón, pero sobre todo simple y preciso en la entrega. El medio de Villegas fue mejor con Abastoflor por la derecha, Daniel Chávez por la izquierda y Alejandro Chumacero unos metros más adelante. Todos presionaban a un solo ritmo, lo que hacía que los volantes albiverdes se equivoquen.
Las más claras en los primeros 45 minutos fueron para el Tigre: Luis Melgar recibió un centro de Abastoflor y sacó un derechazo que Arias tapó, en el rebote Chumacero metió un cabezazo y Arias otra vez evitó el gol. Después, Diego Bejarano desbordó por la derecha y su centro llegó a Reinoso, que al borde del área disparó con derecha y el esférico pasó por centímetros del travesaño de Arias.
 Ambas situaciones llegaron por la zona izquierda de Oriente, donde Marvin Bejarano estuvo flaco porque no estaba entero físicamente y debió salir por un problema en la rodilla izquierda
 Segundo tiempo
Dos minutos después del descanso, Quero recibió un balón  por la izquierda y tras ingresar al área sacó un derechazo que buscaba a uno de los delanteros, pero en la trayectoria apareció Jair Torrico, que en su afán de despejar metió el balón al arco de Vaca, que nada pudo hacer.
El 1-0 descontroló al Tigre, que se desordenó y comenzó a dar espacio, aunque Oriente no lo supo aprovechar por falta de un juego prolijo. Quero se movió más y cada vez que Mojica se le acercaba tuvieron buenas sociedades, pero fueron momentos. 
El segundo gol fue de Raldes, a los 51 minutos. En un tiro de esquina, Mojica comenzó una jugada de estrategia con un centro al primer palo, donde Meleán peinó el balón que le llegó al capitán albiverde, que dominó, se acomodó y sacó un derechazo en el área chica que Vaca apenas desvió, pero no evitó el tanto. Fue el 2-0 que no cambió hasta el final, más allá de que el Tigre buscó el descuento.
Con los tres puntos, Oriente está en la sexta posición del Clausura, con siete unidades, mientras que los líderes (Sport Boys, Universitario y The Strongest) tienen 10 

lunes, 10 de febrero de 2014

Empate sobre la hora...


Empate. La victoria era de Wilstermann, que se frotaba las manos con un 2-0 merecido, pero sobre el final (minutos 89 y 91) Federico Martínez se vistió de héroe y salvó a Oriente (2-2). Fue un alivio
Lo perdía Oriente, no tenía actitud ni precisión, la victoria parcial de Wilstermann era justa y la pudo ampliar en la segunda etapa, pero perdonó. El albiverde ya solo esperaba el final del partido. Lo que nadie imaginó en el Félix Capriles, incluido los hinchas orientistas, fue que el 2-0 a favor del aviador iba a cambiar. Es que la de anoche fue la aparición de Federico Martínez, el héroe que en dos minutos revirtió la historia del partido: 2-2 en descuentos.
Wilster pagó caro no haber ‘matado’ a su rival. Lo tuvo a disposición, pero lo perdonó. Manejó mejor la pelota en el global ingresando por derecha con Félix Quero y por el centro con García Berodia pero no daba el tiro de gracia. La clave de Oriente fue el descuento de Martínez porque él creyó, y en la última jugada de riesgo logró igualar. Este equipo, que parece haberse gastado todo el nervio y el tesón en el primer partido ante Nacional por la Libertadores, rescató ayer un punto que lo alivia.
En el partido, fue un mal primer tiempo de Oriente, la imprecisión al momento de lanzarse al ataque (sobre todo cuando atacó con Marvin Bejarano), le acabó pasando factura. Wilster fue un merecido vencedor en esa etapa porque poco antes (24’ y 28’) Rodrigo Ramallo estuvo a tiro de gol. En la primera Brau se la sacó cuando quedaba solo frente a Arias y en la segunda el arquero detuvo con solvencia.
A esa altura el partido se jugaba a plena lluvia y controlar la pelota para entregarla con precisión se hacía difícil. Los de Tabaré Silva, en ese aspecto, perdieron más. No había conexión contínua entre los volantes Juan Quero, Mojica y Zabala y si eso no pasaba era difícil que la pelota le llegara a Duk. Mojica (30’) intentó mostrar el camino con su remate cruzado, pero Hugo Suárez desvió el balón.
Pero Wilster tenía más hambre y el cabezazo que perdió Ramallo (39’) en el área grande (gran centro de Félix Quero) dio un aviso de lo que se venía. El local insistía y terminó teniendo su premio a los 41’ con un golazo de Quero. Bejarano lo miró, y el de Wilster sacó un riflazo cruzado que acabó introduciéndose en el ángulo derecho de Arias. Golazo para el 1-0 y premio para sus hinchas que no se movían pese al aguacero.
Esa primera etapa se fue con un intento de Duk, cuyo disparo al final acabó en las manos de Suárez. En el complemento y obligado por la desventaja, Silva envió a la cancha a Fernando Saucedo por ‘Nacho’ García duramente golpeado por Alonso y a Federico Martínez por Zabala. La apuesta era otra, intentar darle presencia en el área rival.
Sin embargo, el rojo volvió a golpear. Arias cometió una falta a Ramallo dentro del área y el árbitro cobró penal. García Berodia lo ejecutó y puso el 2-0.
La aparición fulgurante
Fue Martínez el héroe, primero porque de las tres opciones claras que Oriente tuvo en el complemento, él metió dos. La primera tras remate de Bejarano (89’) y la segunda con un cabezazo al ángulo, tras centro de Mojica (91’) que poco antes ya mostraba impotencia.
Medina, Garzón y Zenteno no lo pudieron agarrar porque el uruguayo demostró que si le dan pelotas en el área (donde se siente cómodo, no saliendo lejos a pivotear) puede ser mortal. Berodia poco antes estrelló el balón en el palo tras gran jugada y Ramallo igual perdió ante Arias. Oriente perdía merecidamente, pero la garra charrúa lo salvó.


miércoles, 5 de febrero de 2014

La misma historia de siempre...


Eliminados. Oriente Petrolero quedó fuera de la Copa Libertadores tras caer por 2-0 ante Nacional en Uruguay. Los de Tabaré Silva no hicieron un mal partido, pero pagaron caro su falta de definición. Ahora se centran solo en la Liga
Gery Zurita Mustafá  - Enviado Especial
 La Libertadores 2014 acabó en amargura para Oriente Petrolero. El equipo, que dirige Tabaré Silva, fue eliminado anoche por el uruguayo Nacional que le ganó por 2-0 en el estadio Parque Central de Montevideo, superando el 1-0 de la ida. Oriente estuvo tan cerca de lograr la hazaña en varios pasajes del partido, pero también tan lejos por la falta de precisión y de convencimiento. Encima, acabó con 10 hombre por la injusta expulsión de Mariano Brau.
Nacional jamás fue un rival que lo pasó por encima, sí lo dominó en grandes pasajes del partido (sobre todo en el primer tramo de la etapa inicial), pero sin la supremacía de la que se hablaba en territorio charrúa. Pero Oriente no aprovechó las pocas opciones claras que tuvo, a diferencia de su rival que sí lo hizo con Iván Alonso como principal estandarte y con De Pena que logró el gol de la clasificación tras la floja respuesta del meta Carlos Arias.
El inicio del duelo tuvo a un Nacional atrevido, mientras que para Oriente fue un mal primer tiempo no solo por la desventaja, sino porque no logró controlar el juego. Tampoco hubo una salida limpia, Raldes estuvo impreciso y el ‘Gato’ Zabala también. Además, Nacional, con Nicolás Prieto y ‘Maxi’ Calzada, no dio opción a que Gualberto Mojica y Juan Quero retuvieran el balón arriba; el local leyó mejor el partido y tenía atosigado a un Oriente que pese a ello no se rendía.
Alonso en ofensiva era difícil de controlar para Raldes. A los 2’ estrelló un zapatazo en el palo izquierdo de Carlos Arias y a los 5’ volvió a avisar, buscando sorprender desde mitad de cancha tras mala salida del capitán. Oriente se desahogó con el remate de Quero (7’), que atajó Gustavo Munúa, pero poco después vino el golpazo. A los 19’ Alonso descomprimió la ansiedad al marcar de cabeza el 1-0 tras un tiro de esquina en el que también lo ayudó Cruzado.
Merecido hasta ahí para el local, que continuó encimando en ofensiva. Brau le sacó de cabeza otra jugada de riesgo a Porta, en clara muestra que los de Gerardo Pelusso querían liquidar cuanto antes la llave. En esa etapa Oriente se sacudió solo con el remate de Marvin Bejarano por izquierda, que volvió a tapar sin líos el buen arquero uruguayo. Con Raldes vendado tras un corte en la ceja producto de un codazo de Alonso y con el equipo impreciso, se fueron al descanso.
Esperanza y desazón
Se estaba en desventaja, pero si Oriente marcaba un solo gol obligaba a su rival a hacerle tres. Fue por eso que Tabaré Silva decidió arriesgar, ordenando el ingreso de Alcides Peña en lugar de Zabala, que acusaba cansancio. En contrapartida, Gerardo Pelusso también movió el tablero con Gastón Pereiro en lugar de Richard Porta, en procura de darle al equipo control del juego.
El ímpetu albiverde fue otro, atrás Raldes y Brau controlaron a Alonso y desde el medio Mojica y Quero comenzaron a darle cuerpo a los ataques. Los remates desde lejos del mismo Mojica (50’) y de Meleán (51’) anticipaban a un Oriente más aguerrido, que se la iba a jugar por la clasificación a la siguiente fase.
A los 57’ Quero pudo igualar en una veloz corrida por derecha, pero cuando el español tuvo todo para encarar, decidió frenarse y desde atrás se la puntearon. Pero no fue la única porque luego (59’) fue el turno de Danny Bejarano, cuyo suave remate acabó en las manos de Munúa. Era el mejor momento albiverde, pero a los 73’ el árbitro ecuatoriano Carlos Vera cambió el plan al expulsar injustamente a Brau (ver apoyo).
Fue el auxilio anímico que necesitaba Nacional. Pese a que Peña (71’) tuvo otra opción al no poder controlar un pase de Bejarano, Nacional clavó el puñal dos minutos después. La pelota le cayó a De Pena, que remató mordido; Arias no logró controlar tras un leve desvío y vino el 2-0.
Ahí se le vino el mundo encima a la visita y Nacional pudo poner el tercero a través de Alonso. Cuando el partido moría Oriente intentó la heroica, pero nuevamente su falta de definición lo condenó: primero Peña no cabeceó (91’) y luego Hoyos le pegó mal cruzado (92’). El lamento sigue hasta hoy
La injusta expulsión levantó a Nacional
Oriente presionaba, tenía en su propio campo a su rival y estaba cerca de lograr el ansiado gol que les hubiera dado mayores chances de avanzar. Pero el árbitro ecuatoriano Carlos Vera mostró la segunda amarilla a Mariano Brau, por supuesta agresión a Iván Alonso. El argentino rechazó bien, sin golpear a su rival, pero el juez no dubitó. Otra amarilla y roja.
La jugada fue una importante inyección anímica para Nacional, porque el aplauso de los hinchas locales levantó a un equipo que la pasaba mal. Brau se detuvo, intentó explicarle la jugada a Vera, pero no había vuelta, debía irse de la cancha.
Molesto por la decisión, se le acercó Gualberto Mojica, que también increpó pero con mayor dureza. Esa acción le costó ser amonestado, aunque el volante siguió protestando. Sin un zaguero y en procura de mantener el orden atrás, Tabaré Silva se vio obligado a sacar a Yasmani Duk, pero en cancha ya tenía a Peña y a Rodrigo Vargas.
Con uno menos, Nacional reaccionó y vinieron los embates, sobre todo a través de Iván Alonso, que en más de una ocasión por poco y marca el tercero (la más clara un sombrerito que acabó pegando en el techo del arco). La expulsión tuvo su repercusión en el duelo.