lunes, 10 de febrero de 2014

Empate sobre la hora...


Empate. La victoria era de Wilstermann, que se frotaba las manos con un 2-0 merecido, pero sobre el final (minutos 89 y 91) Federico Martínez se vistió de héroe y salvó a Oriente (2-2). Fue un alivio
Lo perdía Oriente, no tenía actitud ni precisión, la victoria parcial de Wilstermann era justa y la pudo ampliar en la segunda etapa, pero perdonó. El albiverde ya solo esperaba el final del partido. Lo que nadie imaginó en el Félix Capriles, incluido los hinchas orientistas, fue que el 2-0 a favor del aviador iba a cambiar. Es que la de anoche fue la aparición de Federico Martínez, el héroe que en dos minutos revirtió la historia del partido: 2-2 en descuentos.
Wilster pagó caro no haber ‘matado’ a su rival. Lo tuvo a disposición, pero lo perdonó. Manejó mejor la pelota en el global ingresando por derecha con Félix Quero y por el centro con García Berodia pero no daba el tiro de gracia. La clave de Oriente fue el descuento de Martínez porque él creyó, y en la última jugada de riesgo logró igualar. Este equipo, que parece haberse gastado todo el nervio y el tesón en el primer partido ante Nacional por la Libertadores, rescató ayer un punto que lo alivia.
En el partido, fue un mal primer tiempo de Oriente, la imprecisión al momento de lanzarse al ataque (sobre todo cuando atacó con Marvin Bejarano), le acabó pasando factura. Wilster fue un merecido vencedor en esa etapa porque poco antes (24’ y 28’) Rodrigo Ramallo estuvo a tiro de gol. En la primera Brau se la sacó cuando quedaba solo frente a Arias y en la segunda el arquero detuvo con solvencia.
A esa altura el partido se jugaba a plena lluvia y controlar la pelota para entregarla con precisión se hacía difícil. Los de Tabaré Silva, en ese aspecto, perdieron más. No había conexión contínua entre los volantes Juan Quero, Mojica y Zabala y si eso no pasaba era difícil que la pelota le llegara a Duk. Mojica (30’) intentó mostrar el camino con su remate cruzado, pero Hugo Suárez desvió el balón.
Pero Wilster tenía más hambre y el cabezazo que perdió Ramallo (39’) en el área grande (gran centro de Félix Quero) dio un aviso de lo que se venía. El local insistía y terminó teniendo su premio a los 41’ con un golazo de Quero. Bejarano lo miró, y el de Wilster sacó un riflazo cruzado que acabó introduciéndose en el ángulo derecho de Arias. Golazo para el 1-0 y premio para sus hinchas que no se movían pese al aguacero.
Esa primera etapa se fue con un intento de Duk, cuyo disparo al final acabó en las manos de Suárez. En el complemento y obligado por la desventaja, Silva envió a la cancha a Fernando Saucedo por ‘Nacho’ García duramente golpeado por Alonso y a Federico Martínez por Zabala. La apuesta era otra, intentar darle presencia en el área rival.
Sin embargo, el rojo volvió a golpear. Arias cometió una falta a Ramallo dentro del área y el árbitro cobró penal. García Berodia lo ejecutó y puso el 2-0.
La aparición fulgurante
Fue Martínez el héroe, primero porque de las tres opciones claras que Oriente tuvo en el complemento, él metió dos. La primera tras remate de Bejarano (89’) y la segunda con un cabezazo al ángulo, tras centro de Mojica (91’) que poco antes ya mostraba impotencia.
Medina, Garzón y Zenteno no lo pudieron agarrar porque el uruguayo demostró que si le dan pelotas en el área (donde se siente cómodo, no saliendo lejos a pivotear) puede ser mortal. Berodia poco antes estrelló el balón en el palo tras gran jugada y Ramallo igual perdió ante Arias. Oriente perdía merecidamente, pero la garra charrúa lo salvó.


miércoles, 5 de febrero de 2014

La misma historia de siempre...


Eliminados. Oriente Petrolero quedó fuera de la Copa Libertadores tras caer por 2-0 ante Nacional en Uruguay. Los de Tabaré Silva no hicieron un mal partido, pero pagaron caro su falta de definición. Ahora se centran solo en la Liga
Gery Zurita Mustafá  - Enviado Especial
 La Libertadores 2014 acabó en amargura para Oriente Petrolero. El equipo, que dirige Tabaré Silva, fue eliminado anoche por el uruguayo Nacional que le ganó por 2-0 en el estadio Parque Central de Montevideo, superando el 1-0 de la ida. Oriente estuvo tan cerca de lograr la hazaña en varios pasajes del partido, pero también tan lejos por la falta de precisión y de convencimiento. Encima, acabó con 10 hombre por la injusta expulsión de Mariano Brau.
Nacional jamás fue un rival que lo pasó por encima, sí lo dominó en grandes pasajes del partido (sobre todo en el primer tramo de la etapa inicial), pero sin la supremacía de la que se hablaba en territorio charrúa. Pero Oriente no aprovechó las pocas opciones claras que tuvo, a diferencia de su rival que sí lo hizo con Iván Alonso como principal estandarte y con De Pena que logró el gol de la clasificación tras la floja respuesta del meta Carlos Arias.
El inicio del duelo tuvo a un Nacional atrevido, mientras que para Oriente fue un mal primer tiempo no solo por la desventaja, sino porque no logró controlar el juego. Tampoco hubo una salida limpia, Raldes estuvo impreciso y el ‘Gato’ Zabala también. Además, Nacional, con Nicolás Prieto y ‘Maxi’ Calzada, no dio opción a que Gualberto Mojica y Juan Quero retuvieran el balón arriba; el local leyó mejor el partido y tenía atosigado a un Oriente que pese a ello no se rendía.
Alonso en ofensiva era difícil de controlar para Raldes. A los 2’ estrelló un zapatazo en el palo izquierdo de Carlos Arias y a los 5’ volvió a avisar, buscando sorprender desde mitad de cancha tras mala salida del capitán. Oriente se desahogó con el remate de Quero (7’), que atajó Gustavo Munúa, pero poco después vino el golpazo. A los 19’ Alonso descomprimió la ansiedad al marcar de cabeza el 1-0 tras un tiro de esquina en el que también lo ayudó Cruzado.
Merecido hasta ahí para el local, que continuó encimando en ofensiva. Brau le sacó de cabeza otra jugada de riesgo a Porta, en clara muestra que los de Gerardo Pelusso querían liquidar cuanto antes la llave. En esa etapa Oriente se sacudió solo con el remate de Marvin Bejarano por izquierda, que volvió a tapar sin líos el buen arquero uruguayo. Con Raldes vendado tras un corte en la ceja producto de un codazo de Alonso y con el equipo impreciso, se fueron al descanso.
Esperanza y desazón
Se estaba en desventaja, pero si Oriente marcaba un solo gol obligaba a su rival a hacerle tres. Fue por eso que Tabaré Silva decidió arriesgar, ordenando el ingreso de Alcides Peña en lugar de Zabala, que acusaba cansancio. En contrapartida, Gerardo Pelusso también movió el tablero con Gastón Pereiro en lugar de Richard Porta, en procura de darle al equipo control del juego.
El ímpetu albiverde fue otro, atrás Raldes y Brau controlaron a Alonso y desde el medio Mojica y Quero comenzaron a darle cuerpo a los ataques. Los remates desde lejos del mismo Mojica (50’) y de Meleán (51’) anticipaban a un Oriente más aguerrido, que se la iba a jugar por la clasificación a la siguiente fase.
A los 57’ Quero pudo igualar en una veloz corrida por derecha, pero cuando el español tuvo todo para encarar, decidió frenarse y desde atrás se la puntearon. Pero no fue la única porque luego (59’) fue el turno de Danny Bejarano, cuyo suave remate acabó en las manos de Munúa. Era el mejor momento albiverde, pero a los 73’ el árbitro ecuatoriano Carlos Vera cambió el plan al expulsar injustamente a Brau (ver apoyo).
Fue el auxilio anímico que necesitaba Nacional. Pese a que Peña (71’) tuvo otra opción al no poder controlar un pase de Bejarano, Nacional clavó el puñal dos minutos después. La pelota le cayó a De Pena, que remató mordido; Arias no logró controlar tras un leve desvío y vino el 2-0.
Ahí se le vino el mundo encima a la visita y Nacional pudo poner el tercero a través de Alonso. Cuando el partido moría Oriente intentó la heroica, pero nuevamente su falta de definición lo condenó: primero Peña no cabeceó (91’) y luego Hoyos le pegó mal cruzado (92’). El lamento sigue hasta hoy
La injusta expulsión levantó a Nacional
Oriente presionaba, tenía en su propio campo a su rival y estaba cerca de lograr el ansiado gol que les hubiera dado mayores chances de avanzar. Pero el árbitro ecuatoriano Carlos Vera mostró la segunda amarilla a Mariano Brau, por supuesta agresión a Iván Alonso. El argentino rechazó bien, sin golpear a su rival, pero el juez no dubitó. Otra amarilla y roja.
La jugada fue una importante inyección anímica para Nacional, porque el aplauso de los hinchas locales levantó a un equipo que la pasaba mal. Brau se detuvo, intentó explicarle la jugada a Vera, pero no había vuelta, debía irse de la cancha.
Molesto por la decisión, se le acercó Gualberto Mojica, que también increpó pero con mayor dureza. Esa acción le costó ser amonestado, aunque el volante siguió protestando. Sin un zaguero y en procura de mantener el orden atrás, Tabaré Silva se vio obligado a sacar a Yasmani Duk, pero en cancha ya tenía a Peña y a Rodrigo Vargas.
Con uno menos, Nacional reaccionó y vinieron los embates, sobre todo a través de Iván Alonso, que en más de una ocasión por poco y marca el tercero (la más clara un sombrerito que acabó pegando en el techo del arco). La expulsión tuvo su repercusión en el duelo.

miércoles, 29 de enero de 2014

La chance se hace latente...


Libertadores. Un gol de Gualberto Mojica en la primera parte del duelo dio a Oriente Petrolero una merecida victoria en el Tahuichi en el choque de ida ante Nacional, de Uruguay. La revancha será el 4 de febrero; hay ilusión por avanzar
M. Cambará - R. Callaú - El Deber
 Oriente Petrolero comenzó a lo grande en esta edición de la Copa Libertadores de América. La victoria de ayer por 1-0 sobre Nacional de Uruguay en el Tahuichi fue merecida, la buscó desde el inicio y la encontró producto de una entrega que hacía tiempo no se le veía. El golazo de Gualberto Mojica tras gran habilitación del español Juan Quero fue el corolario de un partido redondo en el que el local demostró sus ambiciones pese a los quilates del rival.
El triunfo tuvo pilares clave entre los que sobresale la firmeza de Ronald Raldes y el coraje de Yasmani Duk, con quienes se complementó muy bien Mojica, con su tranco largo y su capacidad para definir, que permitieron al equipo de Tabaré Silva ilusionarse. La revancha está marcada para el martes 4 de febrero en Montevideo. Lo de Nacional fue pobre, es más, de no haber sido por el arquero Gustavo Munúa la diferencia pudo ser mayor.
En el partido, salió Oriente airoso en esa etapa inicial en la que fue dueño de la pelota, con presión y salida rápida, con aplomo en la última línea con un Ronald Raldes impecable y con Yasmani Duk a puro coraje para apretar en ofensiva. Eso sí, lo mejor del equipo local en esa etapa estuvo por izquierda, donde Marvin Bejarano fue un aluvión y donde Mojica y Juan Quero encontraron una sociedad que no soltaron.
El local pudo haberse puesto en ventaja a los 13’ a través de Duk, que logró arrebatarle el balón tras un resbalón de De los Santos, pero en el mano a mano con el meta Gustavo Munúa, el boliviano perdió. El público desde ese instante creyó que se podía y contagió de ese optimismo al plantel. Las arremetidas charrúas se resumieron solo en esporádicos remates de Gonzalo Ramos tras faltas cerca de Arias.
Oriente había hecho méritos y a los 32’ el estadio explotó. Tras una salida limpia desde atrás de Raldes para Zabala, este habilitó a Duk, cuyo remate cruzado acabó por la izquierda. Pero la pelota no se fue, la tomó Quero y el pequeño volante español tras sacarse al lateral Pablo Álvarez, metió la pelota al centro y vino el zapatazo cruzado de Gualberto Mojica. Golazo para el 1-0 y celebración eufórica de los hinchas.
Esa dinámica acompañada del pleno desgaste físico del equipo siguió cuando Quero (40’) volvió a penetrar por izquierda, pero esta vez su centro al corazón del área encontró a Duk muy recostado por derecha. Oriente finalizaba una primera parte a tope, sin mezquinar la pierna y sacando fuerzas de donde no había. Pero faltaba el complemento y el técnico Silva sabía que no iba a ser fácil por el despliegue hecho.
Control y aguante
Oriente quiso más apenas se reinició el juego; había que explotar al máximo las energías que aún quedaban. El ‘Gato’ Zabala por derecha fue un puñal para los uruguayos y a los 49’ le metió un espectacular balón cruzado para Mojica que solo frente al portero Munúa, le pegó de lleno pero el arquero logró tapar. Esa jugada anunció a Nacional que no se iban a meter atrás, que el objetivo era buscar el segundo de entrada.
Gerardo Pelusso, el técnico de la visita, ya había mandado a la cancha a Cruzado y Pereiros, dos hombres desequilibrantes y de buen porte físico, pero atrás el capitán Raldes era una muralla y se complementó muy bien con Mariano Brau que no desentonó. Aparte, cada vez que Carlos Arias fue exigido, respondió con la solvencia que siempre tuvo.
Después del primer cuarto de hora, Nacional adelantó líneas, más que por mérito propio fue por el desgaste físico de jugadores clave como Duk, Zabala y Meleán. El técnico intentó mantener el ritmo con la inclusión de Rodrigo Vargas por el ‘Gato’ y de Fernando Saucedo por Duk, esto le permitió una salida limpia a Scotti y De los Santos ya que Yasmani los tuvo a mal traer.
Poco antes, a los 61’ y 62’, Alonso avisó con jugadas de riesgo, una de cabeza y otra con un remate cruzado que puso los pelos de punta a los miles de hinchas apostados en las gradas del Tahuichi. Era evidente que el bajón físico se sentía pero había que intentar. Y Vargas mostró el camino (64’) en un arranque por izquierda y tras buena combinación con Marvin Bejarano por poco termina en gol luego de un centro que encontró a Duk mal parado.
El público intentó empujar con aplausos y gritos de aliento pero el desgaste era evidente. Nacional tuvo un par de opciones más en las que Alonso fue el protagonista, pero Raldes o Brau aparecieron a tiempo para cerrarlo. De ahí hasta el final fue solo aguantar, porque durante gran parte de esa etapa fue de la visita, aunque sin la precisión ni la convicción que se esperaba.
Al final fue victoria albiverde, corta en el resultado, pero alentadora para la parcialidad que hoy se ilusiona con avanzar a la siguiente fase. Si lo hace ingresará a la fase de grupos donde ya están Newell’s Old Boys, Gremio y Atlético Nacional. La ilusión está viva 
RALDES IMPUSO SU CLASE Y EXPERIENCIA

 No por nada Ronald Raldes es el capitán de la selección y no por nada el técnico Tabaré Silva le confió anoche el cintillo que en el torneo anterior era de Miguel Hoyos. Raldes demostró su vigencia y su experiencia para dar seguridad a la defensa, con salidas claras desde el fondo y en la marcación cuerpo a cuerpo prácticamente fue una barrera.
No está en la plenitud de sus condiciones físicas pero aún así fue una de las figuras consulares del partido. “La verdad es que todos aportamos, el equipo estuvo muy bien”, declaró el número 16 del equipo refinero.
Mantiene intacta esa calidad que lo llevó por varios países. Oriente confió en sus condiciones técnicas y anoche el hincha lo premió con aplausos en cada una de sus intervenciones.
Raldes no solo cumplió en la marca y en la salida, sino que le dio firmeza y fue el caudillo que Oriente buscaba. Desde el fondo el ex-Rosario Central y Colón, entre otros equipos, demostró que el que sabe, sabe.
LOS TÉCNICOS
“Muy satisfecho porque tuve un equipo muy solidario. Salió todo, y quizás se pudo haber concretado algunos goles más”
Tabaré Silva - Oriente Petrolero
“Fue un justo resultado. No puede ser que juguemos dos tiempos diferentes. En el primer tiempo dimos muchas ventajas”
Gerardo Pelusso - Nacional

lunes, 27 de enero de 2014

Se cayo sin excusas

Equipo B para ir a la Villa Imperial a jugar contra Nacional Potosí, y al final, derrota, quizá previsible por la prioridad que hoy tiene Oriente Petrolero, que el martes recibe a Nacional de Uruguay en su debut en la Copa Libertadores. Los ‘Rancho guitarras’, dirigidos por Mario Rolando Ortega, hicieron lo justo, se encontraron ante un timorato rival y lo liquidaron (3-1) gracias sobre todo a la eficacia de su atacante Bryan Aldave.

El duelo en principio estaba marcado para las 15:30, pero un bloqueo en el trayecto Sucre-Potosí, obligó a que el partido se retrasara por una hora. Oriente, que volvió a lucir su uniforme amarillo con la cruz verde en el pecho, poco hizo para complicar a su rival, más allá de los remates de larga distancia que ensayaron Fernando Saucedo y Diego Rodríguez, que en ofensiva fue el más movedizo. Élder Cuéllar lució bajo producto de la falta de volumen de juego del equipo.

Además de Aldave, que se erigió en la figura del duelo, vale la pena destacar en Nacional Potosí el despliegue de Rodrigo Vargas (Oriente también tiene un Rodrigo Vargas, pero estaba expulsado), que por derecha fue una vía de escape rápida para el local, sobre todo cuando la visita se metió atrás. De sus pies nacieron las principales jugadas de gol. Cerró su buena tarde marcando el tercero en complicidad con el meta Álex Arancibia al que se le escurrió el remate de derecha.

En la primera parte el local se fue con ventaja luego de que el atacante Bryan Aldave marcara el 1-0 de cabeza (13’) tras un tiro de esquina ejecutado por Edson Zenteno. Hasta ese instante Oriente no era menos, es más, se había animado a inquietar al meta Arístides Florentín, con remates desde lejos de Rubén Carballo y Fernando Saucedo, pero en ambas ocasiones el meta logró desviar con gran agilidad.

La propuesta albiverde era clara, esperar con tranquilidad, recuperar y salir rápido. Era importante mantener las reservas físicas y fue por eso que se optó por remates desde lejos. En ofensiva, quizá les faltó mayor serenidad a Élder Cuéllar y a Diego Rodríguez, ya que cedieron mal pelotas que pudieron tener mayor riesgo. Tras el gol, Nacional Potosí fue más, utilizando sobre todo el juego aéreo gracias a las buenas habilitaciones de Zenteno.

Pudo aumentar sin inconvenientes a los 23’ a través de Fernando Marteli, pero el defensor remató mal perdiendo el mano a mano con Álex Arancibia, dejando escapar una inmejorable opción. Las dos siguientes fueron de Aldave, la primera con remate frontal tras centro desde la derecha de Vargas (32’) y la segunda luego de un remate cruzado (45’) que obligó al esfuerzo de Arancibia. Oriente intentó responder con Saucedo (37’) pero sus remates acabaron siendo controlados.

En el complemento
En procura de igualar el marcador el técnico Tabaré Silva optó por mover el tablero incluyendo a Carlos Áñez y poco después a Yussein Monasterio. Las variantes dieron a Oriente solo aire, porque el desequilibrio fue poco. Encima, a los 66’ Aldave volvió a marcar (2-0) cabeceando entre Monasterio y Rony Montero otro centro de Rodrigo Vargas.
 

Pese al golpe, Oriente logró descontar luego de que el árbitro José Jordán le regalara un penal tras el remate de Diego Rodríguez que dio en el pecho de Wálter Rioja. Saucedo lo cambió por gol (70’). Pero esa inyección de ánimo duró poco porque sobre el final (92’) Vargas puso el definitivo 3-1. Indiscutiblemente Nacional Potosí fue mejor